
A principios de esta semana, Loki, el fiel perro y amigo de Mickey Rourke, pasaba a mejor vida (expresión que nunca he entendido... ya que nadie sabe si después de esta vida hay otra y encima más satisfactoria). Este animalito, que a decir verdad, no sé si era perro o perra, ha demostrado ser mejor amigo del ahora redimido Mickey Rourke que muchos humanos. Y es que este actorazo como la copa de un pino, se ha pasado gran parte de su carrera de juerga en juerga, destrozándose la cara a golpe de puño y bisturí... Por suerte, y aunque ya con Sin City demostró síntomas de mejoría, ahora regresa con más fuerza que nunca con The Wrestler, o El Luchador como se ha llamado por estos lares. Pero como él mismo reconoció al serle entregado el Globo de Oro al mejor actor, Loki (y sus otros perros presentes y pasados) ha supuesto un gran apoyo en este su renacimiento cinematográfico. El próximo lunes, el amigo Mickey es uno de los candidatos con más posibilidades de irse a casa o a un bar con el Oscar... Su amigo no va a poder estar allí para verlo, pero esperamos todos, que sea cierto eso de la otra vida (mejor), y que desde allí pueda ver como este luchador bastante golfo le dedica otro premio.