Complicado. Tremendamente complicado. Pero aquí van esos quince tebeos que forjaron al lector que ahora soy... Como suele decir una famosa frase que me encanta, "no están todos lo que son, pero sí son todos los que están". La verdad es que hubiese necesitado por lo menos treinta... así que, aún dejando fuera MUCHOS, he intentado que cada uno de los que aparecen sea representativo.
Os invito a pasaros por aquí a lo largo de la próxima semana, que no podré evitar mencionar los tebeos que se han quedado fuera y, porque el cuerpo me lo pide, hacer una lista similar pero con todos aquellos que me marcaron de los trece en adelante y que hicieron mucho más fácil mi camino por el instituto. Y es que sería una pena no rememorar como me enamoré de DC gracias a ediciones Zinco, como Marvel aún me dió gratas sorpresas, como redescubrí a los clásicos, la BD y tantas otras cosas...
1 - Películas
Esta colección de gruesos libros, con historietas de los personajes Disney (algunas de las cuales adaptaban sus más conocidas películas), son el primer tebeo como tal que recuerdo haber leido. No he sabido poner uno en concreto, porque por mi mente desfilan en conjunto todos los que llegué a tener. La de horas que me pasé rodeado de maravillosos patos, astutos ratones e infinidad de animales que hablaban más que yo mismo. No me olvido tampoco de que algunos estaban dedicados a
Tom y Jerry o a los personajes de Hanna-Barbera. Y hablando de los personajes de esta entrañable señora que luego resultaron ser dos señores, quiero citar aquí esa maravillosa colección similar en formato al
Don Miki que fué
Copito.
2 - El Cosmopitufo
Y un dia, llegó a mis manos un tebeo de unos personajillos azules estupendamente dibujados, que hacían creer a un amigo soñador que había cumplido su sueño de viajar al espacio. No sería exagerado decir que ese cuaderno de Bruguera, acabó deshaciéndose en mis manos de las veces que lo releí. Ya en su dia me hizo pensar que con la ayuda de buenos amigos, todo es posible en la vida. No me importa decir que aún a día de hoy, es uno de mis tebeos favoritos.
3 - Valor y... ¡al toro!
Llega un día en la vida de todo hombre, que tiene que leer
Mortadelo y Filemón. Por lo menos aquí en España (y dicen qué, cual Rey Carlos, también en Alemania). Hasta ese tebeo que ustedes ven ahí arriba, no creía que pudise ser verdad reirse a carcajadas viendo cosas dibujadas en un papel. Hace ya mucho tiempo que perdí la cuenta de la cantidad de Mortadelos que leí a lo largo de los años, pero habría más de una veintena de albumes que podrían ocupar este tercer puesto sin ningún problema.
4 - La Isla Negra
Uno de mis hermanos mayores estudiaba fuera, y una de las veces que volvió a casa, sabiendo de mi creciente gusto por el mundo de las viñetas, tuvo a bien traerme un regalito que me haría descubrir a un personaje gracias al cual pude viajar por todo el mundo, por tierra, mar o aire, ¡e incluso llegar a la Luna! Hay otras de sus aventuras que me gustan más, pero esta fué la primera y eso siempre marca... además, sale un gorila, oigan. (Decir, en honor a la verdad, que tanto mis padres como mis hermanos y hermana me han regalado tebeos en algún momento de mi infancia, y todos ellos han significado algo especial. Sirva este Tintin como representante de todos los sueños regalados).
5 - La Hoz de Oro
"Toda la Galia está ocupada por los romanos... ¿Toda? ¡No! Una aldea poblada por irreductibles galos resiste todavía y siempre al invasor". Esas palabras lo dicen todo, y se pueden facilmente aplicar a la vida real a la hora de decir que significa Asterix para un servidor, luchando a traves del tiempo con todos mis tebeos para mantenerse siempre entre mis lecturas favoritas. El galo y sus amigos dejan fuera de la lista a mi querido Lucky Luke, pero dejan constancia de un tipo de tebeo que jamás defraudaba.
6 - El Supergrupo
Estábamos en el aeropuerto, no recuerdo si esperando o despidiendo a mi padre, y me hago con unas pesetillas para pasar por el puesto de periódicos a ver si cazaba algún tebeo. Uno de mis hermanos me acompañó y me aconsejó un ejemplar de un personaje que no había leido jamás, pero que era una versión caricaturizada del que era mi héroe gracias al cine: Superman. Pero un momento, que este era como más español y se llamaba López, como un profesor mío con el que compartía mostacho. Y de esta manera conocí al que es uno de mis personajes fetiche y también, a una serie de personajes que se parecían sospechosamente a otros que pululaban por las páginas de los tebeos que tenían mis hermanos por casa y a los que nunca había prestado mucha atención... hasta entonces.
7 - Patrulla X nº 4
Y llegó el verano del 83 y junto a mi primo y otro amigo, descubrimos un quiosco allí donde veraneábamos donde tenían dos cajones llenos de tebeos. Pero el dueño, que a mis nueve años me parecía un señor mayor con barba y hoy pienso que no tendría más de 30, debía ser algún tipo de desequilibrado. Y eso porque casi todo eran tebeos de tios en pijama, y casi ninguno de Bruguera. Vertice y Surco, vaya nombres para una editorial... Y así fué como descubrí el universo Marvel. Aún recuerdo que ese verano apenas me tomé un helado porque todo lo que me daban iba destinado a esos "nuevos" tebeos que me nublaron el juicio. De todos ellos, que fueron muchos en mi recuerdo, y puede que no tantos en realidad, mi favorito era el del tio duro de las garras que se limpiaba a los esbirros de los malos en unas cloacas.
8 - Visión y la Bruja Escarlata
Ya de regreso de las vacaciones estivales, mis amigos de toda la vida y yo nos introducíamos en el mundo Marvel de la mano de cómics Forum. Esta editorial era más o menos como las otras que publicaban a estos personajes, pero así con correos y, a mi me lo parecía, mucha mejor presencia en los quioscos (que sabía yo que los otros habían cerrado). A partir de entonces y con este tebeo como primer representante de todos ellos, me metí de lleno en el universo de estos coloridos personajes y sus tribulaciones. La Masa, Spiderman, Los 4 Fantásticos y Los Vengadores eran los que más nos "tiraban", y gracias a los hermanos mayores, la oferta de títulos se ampliaba considerablemente.
9 - Conan Rey
Y como no sólo de superpoderes vive uno, me hice con el primer número de esta serie, alentado por la que en ese momento era mi película favorita,
Conan el Bárbaro (lo que veíamos los chavales de entonces, no como ahora que todo es Harry Potter). Había leido algunas aventuras del personaje que me habían encantado, pero siempre de prestado, siendo esta la primera vez que un tebeo suyo era realmente mio. Y como también a mis hermanos le gustaba, recibía "ayudas" en mi paga para algún
Super Conan, (que entonces 500 pelas no eran moco de pavo). Sería en pleno verano del 85 cuando gracias al número 67 del Conan de Forum que descubrí las primeras historias del personaje y a Barry Smith... pero eso, eso ya es otra historia.
10 - Secret Wars nº1
Y como no, el tebeo entre los tebeos de superhéroes. Daba igual que llegado ese punto todos hubiésemos leido historietas considerablemente mejores, y es que aquí señores, estaban todos. A fin de cuentas, éramos niños y aquello estaba hecho a nuestra medida. Y aunque a alguien le vaya a sonar extraño, para mi era importante que llevasen anuncios de los mejores muñecos de la historia, los Masters del Universo. Justo en esta época mi hermano me regaló los primeros ciento y pico números de la colección de
Spiderman de Forum, que también marca lo suyo.
11 - Alpha Flight nº6
Este tebeo es el más representativo de la lista. Uno se iba haciendo mayor, y resulta que los superhéroes también. Este número, junto al
Daredevil de Miller, los
4 Fantásticos de Byrne o el
Thor de Simonson, llegaron justo a mi vida cuando empezaba a darme cuenta de que este tipo de cómics podían ofrecer mucho más de lo que parecía en un principio. Y es que todo cambia, y te relees
Dios ama, el hombre mata y lo ves con nuevos ojos (algún día os cuento la historia de ese tebeo, un viaje y una monja). Por no hablar de que por esa época, los
Nuevos Mutantes contaban con un apartado gráfico que me hacía ver con ojos distintos lo que hasta entonces creía que debía ser un dibujante de superhéroes.
12 - Superman nº1
Llegamos ya casi al final del camino, al punto de inflexión. Mira por donde, cuando uno lleva ya trece años siendo del Barça, se da cuenta de que el Madrid también juega bien. Zinco y DC entran en nuestras vidas y a mi me llega gracias a Superman. Curiosamente, el que era mi superhéroe favorito, lo era gracias al cine... nunca sus tebeos me parecieron gran cosa, hasta que el que entonces era mi autor más admirado, se hizo cargo de él. Lo adquirí en un viaje del colegio y se lo leyó practicamente medio autobus. El primer tebeo que recompré porque el primero estaba hecho polvo de pasar por tantas manos.
13 - Crisis en tierras infinitas nº1
Justo en ese momento, el día que me hice con este cómic, mi versión de 1987 pensaba que mi versión de 1984 se equivocaba al decir que las
Secret Wars eran lo más de lo más en cuanto a reunión de personajes. Como rezaba la publicidad de este tebeo "mundos viviran, mundos morirán, pero el universo nunca volverá a ser el mismo". Y es que mi mundo personal, me estallaba en la cabeza cuando esta editorial me hacía ver que Marvel no era la única que me llenaba el corazón de sueños. También le agradezco a
Crisis, que me animase a viajar atrás en el tiempo y buscar tebeos como los magníficos Nuevos Titanes o una debilidad de toda la vida,
Batman y los Outsiders (cuanto bien hicieron los retapados a la economía de cientos de jóvenes españoles).
14 - Batman nº1
Madre mía, esto ya eran palabras mayores. Apunto de cumplir los catorce te lees esto y te dan ganas de quemar tu colección. Si te has criado viendo con tu padre películas de cine negro y encima, te chiflan los tebeos, la combinación de ambas cosas puede volverte loco... si no, es probable que estes muerto. Tebeos como este hacen replantearte que los superhéroes, como la literatura, pueden abarcar un amplio espectro de géneros.Llegados a este punto quiero hacer una aclaración. Desde un principio, al confeccionar este repaso, tenía muchas dudas con cuales de mis lecturas entre los trece y catorce años incluir. Y es que no sabría si considerar muchas de ellas como últimas de infancia o primeras de adolescencia. Así que he tomado la determinación de poner estas tres como representantes de los tebeos que me marcaron a los trece años y supusieron el inicio del periodo de transición a mi adolescencia comiquera. De esta forma, dejando por el camino muchos de mis tebeos favoritos como
La broma asesina,
la Liga de la Justicia Internacional o
La cosa del pantano, me tomo la licencia de saltar hasta los catorce años y rematar con la lectura que cambió para siempre mi concepto de los tebeos:
15 - Watchmen
Con este tebeo se acaba la infancia del que esto suscribe. Quien dice que es un tebeo que no se puede disfrutar con catorce años, miente. Y aunque empecé a apreciarlo en toda su magnitud en posteriores lecturas, es un tebeo que desde un principio marca, y marca mucho. Mantengo un recuerdo imborrable de la tarde en que tras comprar la serie completa, empecé a leerlo sentado en un sillón de mi planta baja. No sé si los chavales de mi época eramos más listos o teníamos más inquietudes a la hora de descubrir cosas nuevas. O igual es que me equivoco con la juventud actual. Quizas este tebeo debería ser el número 1 de la lista que pretendo hacer con los tebeos que me marcaron a partir de los trece. Me salto de esta forma, como ya he aclarado más arriba, gran número de lecturas que a los trece años me marcaron e iniciaron un nuevo camino (y que considero más como primeras de adolescencia).
Y al igual que el frasco que Silk Spectre lanza en Marte, con este cómic, se rompe en pedazos la nostalgia.