jueves, 26 de marzo de 2009

Secuestrado por el cine... en casa


Mientras que en otras casas igual se ponían a rezar el rosario que hacían reuniones familiares para ver Sonrisas y Lágrimas, mis hermanos hacían que nuestro entonces flamante Vídeo 2000 echase chispas. Por cantidad de películas y porque se colaba alguna cosa que tenía miga. Y claro, ser muchos tiene la ventaja de que había para todos los gustos.

En mi familia se tenía el concepto, gracias a una ley no escrita, de que cuando se iba al cine con mis padres (que se hacía y mucho) elegían ellos, y en casa, se veía lo que supuestamente era más del gusto de “la juventud de ahora” (a día de hoy la juventud de hace más de 20 años). Resumiendo, que las películas del videoclub las elegíamos nosotros. Y solo puedo decir, que el tener un hogar sin censura (dentro de un orden, claro) permitía que podías ver Mad Max 2 en lugar de Mary Poppins, que también nos gustaba… pero no era lo mismo.

Películas las hubo de todos los colores y para todos los gustos, desde grandes clásicos hasta grandes desastres, de la serie A a la serie B… y más allá, porque a veces se colaba en casa la película con el record de mayor cantidad de polvo acumulado en la estantería de un videoclub. Y es que en aquellos lejanos primeros días del video en España, no era como ahora que tienes a los Transformers escondidos detrás de una maceta en el jardín de tu casa a los cuatro meses de verla en el cine, y los grandes estrenos tardaban algo más en salir. Por lo general al ser el pequeño, pasaban antes el filtro de los mayores, pero como mis hermanos no eran unos censores demasiado rigurosos, como que lo veía casi todo... Encima cada uno tenía un gusto y la variedad era mucha. De todas formas, por lo general, todos pensaban un poco en los demás a la hora de seleccionar la película, aunque creo que a mí aún no me han perdonado que mi primer alquiler fuese Loca Academia de Policia.

Que lejos quedan esas tardes de viernes donde acudíamos a los videoclubs llenos de gente, todo un ritual allá por los 80, en busca de entretenimiento para todo el fin de semana. Y como es lógico, por edad (porque por mucho que lo intento aún a día de hoy, no pude nacer en los años 40 para ver las películas de Billy Wilder en pantalla grande), hubo algunas películas que solo pude descubrir gracias a ese entrañable trasto que era el video, ese gran invento sin el cual muchos no habríamos tenido una infancia/juventud tan divertida.

6 comentarios:

Pep dijo...

Probando

Narbiz dijo...

Un, dos, un, dos...

Decía que no te avergüences: mi primer video alquilado tambien fue Loca Academia de Policia. ¡¡En Beta!!

El segundo fue el Templo Maldito.

Jo.

Javi dijo...

Yo creo que Loca Academia de Policía fue el primer video alquilado de toda una generación. Yo también fue el primero que pillé en el video-club Charlot de mi barrio (todos los barrios tenían un video-club llamado Charlot), pero fue en sistema VHS.

Pep dijo...

Pues entonces me dejais bastante tranquilo ambos...

El 2000 se nos acabó quedando viejo y nos pasamos al VHS, así que probablemente esta la alquilase ya en ese sistema. En mi casa éramos algo pirados de la tecnología y casi picamos con el Beta porque era mejor... pero es que ya sabeis el VHS tenía más oferta.

Osukaru dijo...

Pues mira, para que ya termines de respirar a gusto; creo recordar que la primera peli que alquilé fue Cortocircuito!!. Y la siguiente... Cortocircuito 2!!

Datosdatosdatosdatosdatosdatos!!!.

J.A.Rubio dijo...

Buff... Yo tengo recuerdos alucinantes de esa epoca ya que todos los días, ibamos a coger una peli para el bar en el que casi vivíamos. Y en el que vi mi primera copia pirata a las tres semanas de estrenarse en el cine (No me preguntes como la consiguieron porque no tengo ni idea). Se trataba de una pelicula que me dejó marcado para siempre TERMINATOR.